Pitres recupera su antigua procesión del Encuentro gracias a la iniciativa de los jóvenes del pueblo

Debido a la lluvia no pudo realizar su estación de penitencia este Domingo de Resurrección, pero en el interior del Templo procesionó el Santísimo Niño de la Cruz

En pleno siglo XXI y en La Alpujarra, lo ‘normal’ hubiera sido lo que viene ocurriendo en las zonas rurales en los últimos años: éxodo de los jóvenes a las ciudades y despoblación con la consiguiente pérdida de las tradiciones. Pero en Pitres parece que la situación se ha revertido, al menos en lo que a tradición y juventud se refiere. Han sido ellos, precisamente los jóvenes del pueblo, quienes han ideado la iniciativa de recuperar su antigua procesión del Encuentro.

Ellos, con la colaboración de los vecinos del pueblo, han conseguido en un tiempo récord realizar unas andas, donación de dinero, flores y demás motivos para que el Santísimo Niño de la Cruz estuviera listo este año para realizar su estación de penitencia por las calles del pueblo. Si bien es verdad que las inclemencias meteorológicas impidieron la procesión por las calles durante el Domingo de Resurrección, sí que hubo su correspondiente procesión desde el interior de la parroquia donde no faltaron los cantos y el repique de campanas en señal de la buena nueva.

Javier Reyes, con apenas 17 años, es uno de los jóvenes que han ideado esta iniciativa y señala que “esperemos que el año que viene se pueda recuperar al cien por cien esta antigua tradición del pueblo que se había perdido y que sea como antes: con la quema del judas en la plaza y el Encuentro entre el Niño y la Virgen Inmaculada en el caserón”. Los niños y las niñas iban de blanco y tocaban campanillas durante la procesión, “era muy bonito según cuentan y nuestra intención es volver a recuperarlo”, añade Javier, quien también se hace eco de su amigo “Rubén Pérez como otro de los artífices de esta recuperación de la tradición, además de la gente del pueblo, el sacerdote y hasta la abuela del cura”.

Javier cuenta que “todo comenzó porque los mayores siempre nos contaban en el pueblo que antes había una procesión del Encuentro, con un Niño Resucitado, que llamaban El Niño de la Cruz. También había una Inmaculada que se llevó al núcleo de más arriba de Capilerilla. El Domingo de Resurrección El Niño lo procesionaban por una parte de la estación y la virgen por la otra. En la plaza del caserón de Pitres se juntaban y así iban hasta la plaza del pueblo donde se quemaba un judas por el cohetero de Pitres. Posteriormente se encerraban en la iglesia. Durante el cortejo los niños iban de blanco tocando campanillas y cencerros.”

Un grupo de jóvenes que están intentando recuperar una tradición perdida desde la que agregan “todo ha sido posible gracias también al párroco del pueblo, Don Rubén, el cual está devolviendo mucha vida, y atrayendo a muchas personas de nuevo a la parroquia debido a su incansable ímpetu en hacer que la parroquia cada vez este mejor”.