Mecina Fondales inaugurará el primer Museo de Cerámica Antigua en La Alpujarra

Con este proyecto se pretende poner en valor el trabajo artesanal de la cerámica, poner en valor el pueblo de Mecina Fondales y de la comarca de La Alpujarra

El próximo día 6 de junio va a tener lugar la inauguración de un espacio expositivo de cerámica en Mecina Fondales, en La Taha. Será el primer museo de Cerámica Antigua de La Alpujarra.

Para completar su proyecto de emprendimiento como artesana y para terminar de contar la historia de la tradición de la cerámica en la familia, la ceramista Emily Pranger, ha transformado la parte baja de su taller de cerámica en un museo/espacio expositivo para poder mostrar una colección de cerámica antigua, con piezas muy singulares, que su padre fue coleccionando a lo largo de los años.

Esta colección fue la semilla y el punto de partida del inicio de la actividad artesanal que empezó en su día su padre, Lars Pranger, y que hoy sigue desarrollando su hija. “Era fundamental tener estas piezas en exposición a la vista y disfrute del público, y aportar mi grano de arena para el desarrollo de un turismo sostenible y de calidad”.

Este proyecto se ha podido desarrollar gracias a una subvención del Plan FEDER 2021-2027 y la Conserjería de empleo, Empresa y Trabajo Autónomo de la Junta de Andalucía para mejorar la competitividad de PYMES y talleres artesanos.

Con este proyecto se pretende poner en valor el trabajo artesanal de la cerámica, poner en valor el pueblo de Mecina Fondales y de la comarca de La Alpujarra. Ofreciendo al público un recorrido por la historia de la cerámica de la península al igual que la posibilidad de visitar un taller de cerámica vivo, en funcionamiento y poder ser testigos de un trabajo totalmente artesanal y conocer sus procesos y técnicas y, por supuesto, sus productos.

“Apuesto por una descentralización de la cultura, y una revalorización del ámbito rural. La despoblación es un problema muy grande en la Alpujarra y otras muchas zonas de España y desde mi punto de vista un desperdicio de territorio y una pérdida de muchos valores culturales, el mundo rural tiene un gran potencial y lo estamos desperdiciando” concluye Pranger.