El Peñón del Fuerte de Yegen, una arqueología compartida para leer la historia de la Alpujarra

Julia García y Alejandro Caballero protagonizan en el Museo Arqueológico de Granada una nueva sesión del ciclo CODOLI, con la participación del alcalde de Alpujarra de la Sierra, José Antonio Gómez, y una visita guiada posterior a cargo de Paula Sánchez

Hay lugares que conservan restos del pasado y, al mismo tiempo, obligan a una comunidad a mirarse de nuevo en su propia historia. El Peñón del Fuerte de Yegen, enclave arqueológico situado en el municipio granadino de Alpujarra de la Sierra, fue este jueves el protagonista de una nueva sesión del ciclo CODOLI, celebrada en el Museo Arqueológico y Etnológico de Granada, bajo el título “Nuestro Peñón del Fuerte de Yegen: un pasado compartido”.

La actividad estuvo a cargo de Julia García y Alejandro Caballero, que presentaron el estado de los trabajos desarrollados en este yacimiento alpujarreño y explicaron su importancia para comprender las formas de poblamiento, ocupación y defensa del territorio en la Alpujarra. La sesión contó también con la participación del alcalde de Alpujarra de la Sierra, José Antonio Gómez, cuya presencia reforzó la dimensión municipal y comunitaria de un proyecto en el que la investigación arqueológica camina de la mano de la implicación ciudadana.

El Peñón del Fuerte de Yegen apareció como un patrimonio vivo, abierto al territorio y a las personas que lo reconocen como parte de su memoria. La intervención insistió en su condición de espacio compartido: un lugar en el que se cruzan la investigación científica, la memoria local, el paisaje y la necesidad de devolver a la ciudadanía el conocimiento generado sobre su propio territorio.

El yacimiento, declarado Bien de Interés Cultural, se levanta sobre un bloque rocoso próximo al barranco del Quejigal. Su secuencia de ocupación permite hablar de un enclave multifásico, con presencia de materiales de distintas cronologías. Sin embargo, la fase de mayor entidad arqueológica corresponde al periodo medieval andalusí, especialmente a los momentos nazarí y morisco, lo que convierte al Peñón del Fuerte en una pieza de gran interés para leer la historia de la Alpujarra y sus formas de organización territorial.

Durante la sesión, García y Caballero explicaron que las intervenciones realizadas hasta el momento han permitido documentar estructuras relevantes, entre ellas un aljibe y una posible torre, además de materiales que ayudan a reconstruir los distintos usos del espacio. El eje más destacado de la charla fue la dimensión pública del proyecto. El Peñón del Fuerte se presentó como una intervención modélica por su apuesta por la participación ciudadana, la divulgación y la incorporación del pueblo al proceso de conocimiento.

Excavar, estudiar y conservar forman parte del mismo gesto que contar, abrir, compartir y hacer comprensible el patrimonio. En ese sentido, el proyecto ha prestado especial atención a las actividades de difusión, a las visitas al yacimiento, a la comunicación con la población y a la presentación pública de resultados. La arqueología aparece así como una herramienta capaz de producir conocimiento histórico, activar vínculos sociales y culturales, y reforzar el sentido de pertenencia en torno a un lugar.

Tras varias intervenciones arqueológicas puntuales, el equipo aspira ahora a dar un paso más mediante un Proyecto General de Investigación, que permita consolidar los trabajos, ampliar el estudio del yacimiento y convertir el Peñón del Fuerte en un referente para el conocimiento del poblamiento histórico de la Alpujarra. Esa posible nueva etapa permitiría pasar de las actuaciones puntuales a una planificación científica de mayor recorrido.

En el marco de esta actividad, la investigadora Paula Sánchez realizó previamente una visita guiada, prolongando el sentido divulgativo de la jornada y conectando el contenido de la conferencia con el espacio museístico. Su intervención permitió reforzar una idea central: la arqueología continúa más allá del campo y del laboratorio; alcanza pleno sentido cuando se convierte en relato público, experiencia compartida y conocimiento accesible.

Desde el Centro de Estudios Históricos del Valle de Lecrín y la Alpujarra se valora especialmente la participación de Julia García y Paula Sánchez en el ciclo CODOLI, así como el trabajo desarrollado junto a Alejandro Caballero y la implicación del Ayuntamiento de Alpujarra de la Sierra. La sesión mostró que el patrimonio arqueológico pertenece a las comunidades que lo habitan, lo recuerdan y lo proyectan hacia el futuro, acompañado por una investigación rigurosa y comprometida.

El Peñón del Fuerte de Yegen demuestra que la arqueología puede ser una forma de devolver dignidad a un lugar, activar la memoria de un territorio y hacer que un pueblo mire de nuevo hacia aquello que siempre estuvo allí.