Bérchules recupera el Molino de la Carraca, último testigo de su tradición harinera
El municipio abre al público este nuevo atractivo cultural y turístico
El Ayuntamiento de Bérchules ha inaugurado, tras su restauración, el histórico Molino de la Carraca, el último en funcionamiento del municipio hasta hace más de 50 años. La rehabilitación, financiada con el Plan de Fomento de Empleo Agrario, convierte este espacio en un nuevo recurso para el turismo rural y la memoria agrícola de la Alpujarra.
En Bérchules existieron cuatro molinos harineros: el del Consejo, el de Agua Agría, el de La Carihuela y el de la Carraca. Este último, ubicado en el Barranco del Molino y no en el entorno del río Guadalfeo como los demás, tenía la singularidad de funcionar todo el año gracias al aporte de agua del molino y de la acequia. Fue el último en cesar su actividad, hace más de medio siglo.
Los trabajos de recuperación comenzaron en otoño de 2023 y concluyeron esta primavera. La inauguración, celebrada el pasado sábado, reunió a numerosos vecinos y visitantes.
El alcalde, Ismael Padilla, destacó que la actuación “busca dotar al municipio de un reclamo turístico que vincule la actividad agrícola y turística con el pasado, sumando un elemento más de nuestra historia que se pueda visitar”.
La puesta en valor ha sido posible gracias a la cesión de los terrenos y bienes por parte de los herederos de los antiguos molineros, los hermanos Francisco y Juan Martín Soto, así como de la era de Pepe el Juez, propiedad de Encarnación Martín Soto.
El conjunto restaurado —compuesto por el molino, la era y los accesos— se sitúa a la salida del pueblo, en el Barrio García, en el camino de la Junta de los Ríos. Se espera que el espacio se convierta en un atractivo cultural y turístico que refuerce la oferta de Bérchules dentro de La Alpujarra.





