Soportújar se viste de magia y misterio en las I Jornadas de Hechizos y Misterios de La Alpujarra

El evento, enmarcado en la celebración de la XV Feria del Embrujo, reunió a investigadores, divulgadores y curiosos llegados de distintos puntos del país

Bajo el influjo ancestral de las brumas alpujarreñas y con la luna como testigo, el pasado 5 y 6 de agosto el “pueblo de las brujas”, Soportújar, volvió a ser epicentro del misterio con la celebración de las I Jornadas de Hechizos y Misterios de la Alpujarra Granadina. Un evento pionero en su clase, que se desarrolló dentro del marco de la ya legendaria Feria del Embrujo, que este año alcanza su décimo quinta edición, y que se está llevando a cabo durante toda esta semana.

Organizado por la Asociación Costa Insólita, en colaboración con el Ayuntamiento de Soportújar, el evento reunió a investigadores, divulgadores y curiosos llegados de distintos puntos del país, todos ellos atraídos por una atmósfera cargada de historia oculta, ciencia heterodoxa y ecos de antiguas leyendas.

La noche del 5 de agosto se encendió con la presencia de Fermín Mayorga, investigador habitual en espacios como Cuarto Milenio, quien inauguró las jornadas con su conferencia “Brujería y Santa Inquisición en La Alpujarra”. Su voz, cargada de sabiduría y pasión, resonó en la plaza del ayuntamiento, invocando un pasado de hogueras y herejías, de persecuciones y ritos silenciados por siglos.

Pero el embrujo no terminó ahí. A las 23:00 horas, fue el turno del periodista y también escritor David Cuevas, conocido por sus intervenciones en Espacio en Blanco (RNE), quien desentrañó enigmas locales en su charla “OVNIS, extraterrestres, brujas o dimensiones paralelas en Granada”. Como colofón a la velada, ya en la madrugada, la llamada “Era de los Aquelarres”, en la zona norte del pueblo, fue escenario de una intensa alerta ovni, donde los asistentes escudriñaron el firmamento al tiempo que se narraban casos documentados y teorías sorprendentes.

El 6 de agosto, el misterio caminó por las calles. Fermín Mayorga volvió a ser protagonista, guiando una ruta mágica por Soportújar a las 19:30 h. Las piedras, las imágenes y los monumentos del lugar recobraron voz, reviviendo siglos de mitos, brujas y conjuros bajo sus explicaciones.

Este encuentro, único en su planteamiento, supuso una nueva puerta de entrada a la “nueva cultura del misterio”, integrándose de forma innovadora en la programación de la Feria del Embrujo, que una vez más atrajo a miles de visitantes deseosos de dejarse atrapar por lo desconocido.

Desde la organización y el consistorio local, se aseguró que esta edición ha sido tan solo el principio. “Sorpresas, rituales y conocimientos olvidados seguirán floreciendo en futuras convocatorias”, afirmaron entre susurros y miradas cómplices. Lo cierto es que, durante esas dos noches, Soportújar no solo fue un pueblo; fue un portal. Y quien estuvo allí lo sabe: algo antiguo y poderoso volvió a despertar en La Alpujarra.