Cáñar fiel a sus tradiciones ancestrales
El municipio celebra un año más su fiesta local más popular denominada ‘las músicas de las mozuelas’
Los pasados días 27 y 28 de diciembre Cáñar revivió como en años anteriores su fiesta local más popular denominada “las músicas de las mozuelas”, con un enorme éxito de participación.
Un grupo de jóvenes ‘cañaretes’ se auto-organizan una semana antes de la ce la celebración para coordinar aspectos como responsables de la comida fin de fiesta en la plaza, bebida durante toda la celebración, y los integrantes que van a participar en el recorrido musical.
El grupo de jóvenes que interpretan y dedican las músicas se reúnen previamente a la entrada del municipio, los álamos, no hay una hora establecida para iniciar su recorrido simplemente se decide cuando el grupo considera que es el momento, este año su salida fue sobre las dos de la madrugada y finalizó sobre la siete de la tarde, total 17 horas cantando y tocando por las calles de este municipio alpujarreño, descansando solo una hora para desayunar a las 8 de la mañana.
Esta fiesta tradicional se remonta a tiempos inmemoriales, pues no se tiene constancia de los orígenes y se mantiene tal cual se ha transmitido por generaciones anteriores.
El recorrido musical consiste en ir visitando paulatinamente las casas de los vecinos que el grupo considera por ser motivo de cantar estas canciones. Se hacen dos recorridos que transcurren prácticamente por las mismas calles y casas.
En primer lugar se hace de forma nocturna donde participan las personas que van a cantar y músicos acompañantes con instrumentos de cuerda o viento, para después del desayuno colectivo, hacerlo diurno. En este caso se van uniendo a la comitiva todas las personas que así lo deseen.
Varios escritores del municipio tienen recogido en sus publicaciones un repertorio importante de estas canciones de las mozuelas de las cuales el grupo que interpreta se nutre, así como de la tradición oral que se transmite de abuelos y padres a hijos y nietos. También pueden cantarse canciones de nueva creación, fruto de algún acontecimiento familiar, amistoso o amoroso como ha sido el caso este año, de la petición de mano en pleno recorrido de un joven a su ‘pretendienta’ con el consiguiente júbilo, entusiasmo y algunas lágrimas de los presentes.
En definitiva una fiesta intergeneracional, única y singular que se desarrolla en nuestra comarca, una fiesta con identidad propia que convive en plenas fechas navideñas, una fiesta que un colectivo de jóvenes comprometidos con sus tradiciones ponen en valor de una forma ejemplar y conscientes de valor patrimonial que encierra. No deben perdérsela.
Imágenes de José Antonio Ramos.




